9 DE MARZO





MARZO 3, 2020



El paro no es una fiesta, no es un asueto, no es un permiso que estamos pidiendo y no es una excusa para faltar a la escuela o al trabajo.





Me ha costado tanto ser lo que soy, porque en el camino me han acosado, me han dejado de pagar mis servicios profesionales, he llorado, me he frustrado, he sentido impotencia y hasta he creído que casarme era la solución a mis problemas, pero durante todos estos años siempre ha habido una voz dentro de mi en la que he confiado y me ha llevado a conquistar mis miedos y a olvidarme de las trabas y los obstáculos que me han puesto en el camino.

Todas tenemos un poder dentro de nosotras que si dejamos de alimentarlo, día con día, segundo a segundo, caemos en esos obstáculos que no nos permiten avanzar. Estoy completamente a favor de las manifestaciones y del paro de este próximo 9 de marzo, siempre y cuando obtengas el resultado que te mereces y el crecimiento que has estado buscando durante tantos años.

El paro no es una fiesta, no es un asueto, no es un permiso que estamos pidiendo y no es una excusa para faltar a la escuela o al trabajo. El paro es una protesta, un hasta aquí, un “ya no más”, un “ni una más” a la desigualdad de género y a los feminicidios.

No se vale que vayas a un paro, a una manifestación, y tu día siga siendo igual, que regreses al día siguiente y que todo siga siendo igual. De nada va a servir que te unas al paro si todo va a seguir siendo igual, de nada va a servir que tus hijas dejen de ir a la escuela si no saben por qué dejaron de hacerlo. Tenemos que asegurarnos que cuando regresemos se note el cambio: No más faltas de respeto, no más acoso, no más trabajos sin pagarse. Es importante aprender a tomar decisiones como mujer.

Si con el impacto social regresas al trabajo y no te sientes feliz, de nada va a servir que faltes. Si esto que estamos haciendo a nivel nacional no te va a funcionar, entonces no faltes. Porque tu voz va a ser escuchada al día siguiente de que regreses si tú generas un cambio. Levanta la voz porque quieres un cambio en cómo se te trata en el trabajo, en cómo se te paga, o porque quieres que se escuche tu voz en contra de la violencia y el acoso. Que todo México este 9 de marzo esté vacío de mujeres, que se note nuestra falta, ya que tantas ausencias han pasado desapercibidas.

Pero tú mujer, ¿por qué estás alzando tu voz?. Recuerda, no es un asueto, no es una fiesta y mucho menos es un permiso.

Después del día sin mujeres, si regresas al trabajo y logras algún cambio, compártelo con todas las mujeres que requieren de tu fuerza y de tu fortaleza.

Mujeres tomemos decisiones y no dudes en que tú eres la fuente del cambio.