El costo de la mentira y la ignorancia





SEPTIEMBRE 24, 2019



No sé qué resulte peor, un mentiroso o un ignorante.





Se dice que la ignorancia tiene perdón si no se tiene ánimo de engañar, pero cuando se acompaña de mentiras, se convierte en manipulación.

La mentira y la ignorancia son dos males graves.

Por ejemplo en política, el ignorante nos puede llevar a la ruina a todos.

Los funcionarios debieran ser verdaderos servidores públicos con vocación para atender al ciudadano y no a sí mismos; ellos trabajan para nosotros.

El arma más poderosa para cambiar el estado de las cosas es el voto consciente.

Es una lástima que actualmente la función púbica sea sinónimo de corrupción, ineficiencia, tráfico de influencias, privilegios… y el ciudadano tiene mucha responsabilidad en ello.

Hay que informarnos y ser realistas para poder diferenciar lo que se puede lograr en el tiempo que dura una administración.

Existen verdaderos funcionarios ejemplares que pueden ser muy pocos, pero ahí están. Comprometámonos a hacer nuestra tarea, es un buen momento para no regalar el voto. Investiguemos, estudiemos y analicemos las ideas de quienes ya suenan para ser nuestros representantes.

Debemos castigar en las urnas a quienes nos han mentido, a quienes todas sus propuestas fueron engaños y ofertas que sí vendían, pero que fueron inviables.

Haz memoria.

Si elegimos a la persona correcta podemos ganar todos.